Resumen
Este procedimiento quirúrgico sustituye a un ligamento cruzado posterior dañado (PCL). El PCL es una banda de tejido que conecta el fémur a la tibia dentro de la rodilla.

Posterior-cruciate-ligamento-pcl-reconstrucción Preparación
El paciente se coloca de modo que el frente y la parte posterior de la rodilla sean claramente visibles para el médico y la rodilla se limpie y esterilice. Se administra una IV con anestesia general.

Recogida del Autoinjerto
Se realiza una incisión en la parte anterior de la rodilla y se extrae una sección del ligamento rotuliano y de la tibia. Esta sección, denominada autoinjerto, se utilizará como reemplazo del PCL dañado. La incisión se cierra con suturas o grapas quirúrgicas.

Acceso a la rodilla
Se hacen varias pequeñas incisiones en la parte posterior de la rodilla para permitir el acceso del cirujano a la articulación de la rodilla. Se inserta una cámara artroscópica y otras herramientas. La cámara permite al cirujano ver el procedimiento en un monitor.

Eliminación del PCL
El PCL dañado se rasura con cuidado lejos del hueso y se quita.

Inserción del pasador guía
Un alfiler se inserta diagonalmente desde la tibia hasta el fémur. El cirujano utilizará el pin como guía para recrear el PCL.

Agujeros perforados
Utilizando el pasador como guía, el cirujano perfora agujeros en la tibia y el fémur.

Autograft adjunto
El autoinjerto se une al pasador de guía y se tira a través de los orificios y en su lugar. Se insertan tornillos quirúrgicos para mantener el autoinjerto en su lugar.

Fin del procedimiento
Las incisiones se cierran con suturas o grapas quirúrgicas. La rodilla está vendada. La mayoría de los pacientes podrán regresar a casa el día de la cirugía.