Resumen
Este procedimiento, también llamado realineación ósea, está diseñado para mejorar el movimiento de la rótula (la rótula) para corregir el trastorno de rastreo patelar. El procedimiento generalmente requiere hospitalización y anestesia general.

Incisión hecha
Después de administrar la anestesia, el cirujano hace una incisión de cuatro a seis pulgadas sobre el tubérculo tibial.

Tubercle Independiente
El cirujano utiliza un cincel de hueso y / o una sierra quirúrgica para separar parcial o totalmente el tubérculo tibial de la tibia. El tendón rotuliano, que conecta la rótula con la tibia, permanece conectado al tubérculo.

Tubercle Realineado
El tubérculo tibial se realinea con la rótula en una posición que permite el movimiento adecuado cuando la rodilla se dobla. Una vez en su lugar, el hueso se vuelve a unir a la tibia con una placa metálica, alambres o tornillos. Las partes del accesorio son permanentes a menos que causen dolor. Si lo hacen, se pueden quitar después de que el hueso ha curado en su nueva posición.

Rótula ajustada
En algunos casos, los accesorios a cada lado de la rótula se pueden aflojar o apretar para asegurar la alineación adecuada de la rótula. Este procedimiento se denomina liberación lateral e imbricación medial.

Fin del procedimiento
La incisión se cierra con suturas o grapas, y un inmovilizador de yeso o rodilla se coloca alrededor de la rodilla para restringir el movimiento. La rodilla está helada y elevada. Las suturas o grapas se retiran después de dos a tres semanas. La rodilla estará hinchada y las muletas pueden ser necesarias durante cuatro a seis semanas, con la terapia física a seguir. La recuperación completa puede tomar de seis meses a un año.